Vladimir Brontis: 12/25/22 - 1/1/23

Friday, December 30, 2022

Iconología, iconografía, aniconismo

En los documentales de arquitectura, en las introducciones gráficas de distintas obras, llama la atención que a veces las presentan resumidas, abstraídas, en ocasiones casi con tres o cuatro líneas: hacen un ícono de ellas. Las sintetizan, en sus elementos más reconocibles.
Las obras de la Bauhaus, por ejemplo, se han transformado en varios íconos. Se pueden reducir en sus aspectos, sin hacer mella en la idea.
En una escuela de arquitectura que trabajó tanto el afiche, la Bauhaus, no es de extrañar que con pocos elementos puedan resumirse sus obras. La innovación a la vez en los utensilios cotidianos es memorable: han quedado como símbolo de un periodo. Arriba: casa Ocho Quebradas (Los Vilos, Chile, 2014), de Alejandro Aravena, resumida en un boceto (para la serie de documentales “Arquis”). Abajo: objetos icónicos de la Bauhaus (1919-1933). La base para resumir, así, es la “comprensión” de los elementos fundamentales. Una vivienda compuesta de tres volúmenes: uno vertical, de dormitorios y baños, otro horizontal, de estar principal, y el nexo entre los dos, un volumen inclinado, que contiene la chimenea. Partir por las ventanas, por ejemplo, harían el boceto ininteligible.
https://www.archdaily.mx/mx/623824/casa-ocho-quebradas-el-espiritu-de-lo-primitivo-elemental
El urbanismo actual a veces “grita” que se hagan figuras más bien simples. En algunos casos sencillamente se quiere unir una avenida con otra, un hito arquitectónico con otro, sin pasar por un sinfín de pormenores, que a veces hacen que la idea no se entienda, se difumine, o se contradiga. Es la aparición del pastiche, equivocado. Los diarios actuales, con noticias que se contradicen. La televisión pública de Chile, horrible, como elemento de confusión, discordante, sin ilación.

Entonces pensé: “Si tuvieras que hacer tres trazos, qué harías”
Me puse a pensar si tuviera que hacer tres trazos de mis proyectos, qué haría. Y me parece un buen ejercicio de generación, porque el autor se está preguntando “qué es lo que quiero”. O “¿soy fiel a resolver lo que tanto criticaba?”.
Revisando proyectos propios veo qué pasa si se vuelve al primer gesto, al partido, entonces procuro retroceder en los archivos fotográficos, buscando primeras intenciones.
Se puede pensar así en forma inversa: de los detalles, y planos desarrollados, volver a la generación geométrica, al partido en pocos trazos. En el primer caso, un cubo de vacío, central, y un cubo sólido, de lleno, dándole respaldo (locales comerciales). En el segundo, un movimiento espiral, que puede irse complejizando (conjunto de viviendas).

Definiciones
En el afán de buscar precisión en el vocabulario, ícono es una palabra que viene del griego “eikón”, imagen, entendida como concepto y representación. En semiología, y semiótica, un ícono es un signo visual que representa a un objeto semejante. Gracias a esta condición, puede reemplazar lo que imita. Iconología es la ciencia que estudia imágenes, alegorías y obras con que los artistas representan personajes históricos o mitológicos, diferenciándose de la iconografía en que esta última solo se ocupa de la descripción, mientras que la iconología estudia la imagen en todo aspecto, es generalizante. Iconografía, así, es la ciencia que, siendo parte de la iconología, describe y estudia el origen de las imágenes, las relaciones con lo alegórico y simbólico, así como sus identificaciones por medio de los atributos que las acompañan.
La alegoría, por su parte, pretende dar imagen a lo que no la tiene, para ser comprendido. Dibujar lo abstracto, hacer “visible” lo que es concepto, respondiendo a una intención ilustrativa o didáctica.
De la veneración de imágenes a la iconoclasia y el aniconismo
Aunque el Corán no prohíbe expresamente la representación antropomórfica, desde el siglo VIII, los musulmanes no representan figura humana. Posterior a esta fecha, no hay una imagen de Mahoma, o de Alá, no hay ángeles.
Iconoclastas, se basan en las formas geométricas. Pero la Alhambra se transforma luego también en un ícono, geométrico, a través de prolijos mosaicos, de modo que lo correcto sería entenderlo como un anti figurativismo, o anti antropomorfismo. Ausencia de animales, de figura humana. La decoración es geométrica, y vegetal. La carne, posiblemente, se considera susceptible al deterioro. Alá, como Dios único, no se deteriora, y también es el único que crea. Pero la medialuna… es un ícono poderoso. Es un signo.
El simbolismo político en Melnikov
Pienso luego en el simbolismo político en el arquitecto Konstantin Melnikov, utilizando la geometría para dar cuenta de un mensaje de revolución social. El mismo describe, en el fundamento de su proyecto para el Palacio de los Soviets (arriba), una pirámide invertida, levantada por gigantes, dejando abajo al faraón, y arriba al pueblo. La obra es bastante abstracta, pero mantiene un simbolismo, en realce del pueblo, de la clase popular: la innovación formal tiene un fundamento.
Actualmente, la clase acomodada se ha tomado el urbanismo. La base de la pirámide ha vuelto a caer sobre nosotros.
Si bien la arquitectura tiene que pasar por la estabilidad física, al igual que la escultura, es interesante que el ícono de lo estático, o estable (las formas regulares de la arquitectura clásica), es reemplazado por el de la movilidad y el cambio y, como la arquitectura constructivista, comienza a basarse en un encuentro de esfuerzos.
Llego a este tema aterrizándolo en el actual tópico del Eje Alameda-Providencia.

Un tópico de urbanismo: sobre el Eje Alameda-Providencia
No me parece bien el proyecto “Eje Alameda-Providencia” así como está. Sí la idea de un “Jardín de la Resistencia”, más significativo. Por una mayor inclusión, que más voces sean escuchadas, en un plan urbano que compete a todos.
Como todo plan a mayor escala, puede aportar soluciones, pero aparece el problema de su fundamento, de su justificación, que entorpece su formalismo. En el proyecto original, el ícono sigue apareciendo como figura central. Nótese el escaso anticipo a los procesos sociales, con la estatua al centro. Si se saca luego no es el mismo proyecto, no hay tensión, que es lo que está ocurriendo ahora. No está Baquedano, pero en su reemplazo no hay nadie. Además, cuestionable el momento en que se pretende relanzar (reaparición del "Partido del Orden", criticado durante el estallido), y su alto costo.

La contemporaneidad de tipo corporativo en la que estamos nos ha llevado, para bien o para mal, a un aniconismo de facto, en la práctica. Lo hacemos todo geométricamente, no figurativamente. Nos cuesta saber si un memorial es de víctimas de la represión de la dictadura, o de Jaime Guzmán, por ejemplo, e incluso el último (dedicado a un personero pinochetista) puede parecernos de moral cuestionable, o lejana a nosotros, pero formalmente bien (imagen inferior).
https://www.archdaily.cl/cl/02-6271/en-construccion-memorial-jaime-guzman-nicolas-lipthay
No hay una polémica en torno a la generación en sí: clasicismo-derecha, modernismo-izquierda. Ha dejado de ser así. Solo nos preocupa la materialidad de ciertas obras, como el memorial de Paine, por ejemplo. Y uno dice: "yo la habría hecho más permanente, o de material más sólido". Pero hemos llegado a un formalismo parecido con la derecha, que hace que no nos distingamos.
Tal vez, traumatizados por la “caída de las estatuas”, tanto de izquierda como de derecha, nos hemos homogeneizado, en formas no significantes. Corporativas, parecidas a la criticada “arquitectura internacional”.
https://es.wikipedia.org/wiki/Monumento_Un_lugar_para_la_Memoria_(Paine)
Como comentario aparte, se puede pensar por qué el memorial de Guzmán tiene artículo de ArchDaily, y el de Paine no lo tiene. ¿Tenemos realmente materia crítica?
Obra de Alejandra Ruddoff, escultora, y de los arquitectos Jorge Iglesis y Leopoldo Prat (2007), simboliza un gran bosque de 1.000 pilares de madera, donde, al ser retirados 70 pilares, producen espacios de ausencia, que recuerdan 70 personas desaparecidas. En el centro, una plaza de 12 x 12 metros, que sirve para encuentros y conmemoraciones (arriba).
Se puede pensar también en el edificio de la UNCTAD, creado por la Unidad Popular (UP), y que se transforma en algo que después la ataca. Después de 1973, es nada menos que la sede del antagonista, al cual poco le importan sus principios.
https://www.latercera.com/culto/2022/04/02/de-la-unctad-al-gam-la-historia-del-edificio-icono-de-la-up-levantado-en-tiempo-record-hace-medio-siglo/
El ícono de la imagen del Che Guevara, conocida por todos, es algo que también aparece en el subconsciente. La sede del Ministerio del Interior, Cuba, destaca por el mural en relieve de su fachada (copia de una fotografía de Alberto Korda, en 1960), obra del artista Enrique Ávila.
https://www.archdaily.cl/cl/899353/7-edificios-en-la-habana-que-evidencian-la-rica-historia-arquitectonica-de-cuba
El tema que tal vez subyace es la recuperación de una iconología. Allende tiene un aspecto reconocible: recordamos sus facciones, sabemos cuando no es otro. Los lentes que usaba, el bigote. Puede ser interesante recuperar aquello, con la polémica que pudiera acarrear. Un simbolismo político más directo. O a lo mejor nos falta un poco más de carácter, simplemente para hacer un proyecto de tres cuerpos, uno vertical, otro horizontal, y otro girado. Eso podría ser distintivo, como la pirámide de Pei en París. O las formas visionarias de Niemeyer, en Brasilia. No recordamos que el centro de Santiago es un triángulo, por ejemplo, ¿por qué no realzar esas formas simples?. El boceto de cuatro líneas, el propósito. Y finalmente el lema social en cuanto a pensamiento de ciudad: la equidad, la reducción de las desigualdades.
Volveré a mis proyectos en el próximo posteo, en el presente quise explayarme un poco, comentar más y aprovechar de abordar un tópico contingente (arriba: Monumento al último discurso de Salvador Allende, Ing. Budge 200, San Joaquín, Santiago, del escultor Oscar Plandiura).
Arriba: boceto de la casa Ocho Quebradas, de Alejandro Aravena (serie documental "Arquis")