Vladimir Brontis: 3/23/08 - 3/30/08

Thursday, March 27, 2008

Volumen y ventana

Le Corbusier, Ventana La Mer, Ronchamp (1955)

Aprovechando la transparencia, y los colores, la ventana puede aparecer como tema pictórico. Viendo gráficos de Le Corbusier, sobre su idea de modulación, y esquemas de proporciones, las ventanas de la Iglesia de Ronchamp, pueden ser un atractivo ejemplo, que a la vez comunica un calce apreciable de conocimiento e intuición. La bella ventana con el cuadrado verde, en la fotografía desde el interior, se articula y relaciona con el número de oro, y tiene su contraparte con vistas exteriores también proporcionadas, y pictóricas, como la imagen inferior.



Opciones frente al vidrio

En edificios clásicos, la fachada tiene un carácter de marco, que protege el vidrio, la transparencia. El vidrio se retrae detrás de varias “líneas”, sucesivas, en el espesor. En la arquitectura moderna, por el contrario, hay una fisonomía liviana, la transparencia aparece como parte de la fachada, y las “líneas”, que acompañan el vidrio, son simples.



Enmarcamiento clásico de vanos, frente a la simpleza de líneas de la modernidad (Ville Savoye, Le Corbusier: grandes ventanas alargadas)

La ventana y su vivencia

La ventana ha acompañado toda nuestra vida, en las relaciones cotidianas, nos han saludado a través del vidrio, y alguna vez alguien ha esperado, desde ésta. La adecuada ubicación, entonces, no es una improvisación. Incluso el pensamiento de una ampliación, cobra importancia. Si las ventanas de un estar comedor dan a un patio donde lo más probable es que se construya, entonces la parte más social de la vivienda, quedaría oscura. A la vez se agradece la opacidad cuando hay calor, y la transparencia hacia los paisajes.



“Mesa delante de la ventana”, de Pablo Picasso, y “El salón”, de Georges Braque. La ventana está en la cotidianeidad, y en la memoria.



Desde la primera respuesta

Al construirse una caja, un recinto, éste es hermético, ¿cómo entra luz? Desde su primera respuesta a la naturaleza, el hombre “se ha guarecido”, de las inclemencias del clima. Crea un hábitat, una envolvente, con un interior, pero este interior necesita aire, y luz, ¿cómo se resuelve? Realiza entonces una abertura, que en determinados casos implica todo un refuerzo estructural.
Una ventana, como forma de resolver una abertura, adquiere toda una gramática, compuesta de elementos. Desde la arquitectura clásica, aparecen elementos que remarcan y optimizan la función. Su composición, por otra parte, tiene valor artístico, destacándose en la fachada, y siendo un elemento vivencial en el interior, estando presente en el mundo creativo, y en el recuerdo de las personas. La ventana incorpora así la relación opacidad transparencia, lleno-vacío, en el objeto, y la relación entre materialidad y experiencia. Forma parte de la memoria cotidiana.



La construcción básica tiene una lógica inmediata: guarecerse del clima. La abertura, implica una necesidad de refuerzo, que modifica la envolvente inicial.

Racionalización y haces de luz

Dos plantas, interesantes de apreciar, son Ronchamp, y la Iglesia de los Benedictinos.


Dos formas de iluminación modernas: incruste y horadación.

Nótese, en la planta de Ronchamp, el grosor variable del perímetro, y el ancho que llega a tener el muro, frente a los bancos. Su fisonomía es orgánica, con concavidades curvas, a modo de escultura, hechas para la percepción.

Vista exterior:


Iglesia de los Benedictinos (Gabriel Guarda)


Tuve que visitar la Iglesia de los Benedictinos, en la universidad con un compañero, para un trabajo de semiótica. Más allá del signo, y las referencias, marca el recuerdo la claridad de formas, y lo gráfico del recorrido: esos proyectos que parecen explicarse por sí solos, y casi pueden intuirse, sin necesidad de mayor presentación: la arquitectura es el mejor discurso.
A diferencia de Ronchamp, los volúmenes son simples, y basados en ángulos rectos.



Dos volúmenes se encuentran, siendo la intersección el altar, marcado por la iluminación. Llama la atención la diagonal virtual, que articula un eje visual, desde la entrada al volumen público, hasta el volumen interno.

Universidad Laboral de Almería (Julio Cano)

Esta universidad, fue referente para uno de los proyectos en mis estudios. Llama la atención la simplicidad de sus líneas, como la profundidad en el tratamiento de la luz. Toma como ejemplo la arquitectura del sur de España: arquitectura de sombras, y sistemas de patios, de distinto carácter. Se destacan lucarnas, y vacíos, horadando los volúmenes, la relevancia dada a cielo y cubierta, casi como fachada superior, y el tratamiento geométrico, moderno, y simple.


Conclusiones:
Observando estos ejemplos, de racionalización de la iluminación, tal vez es posible descubrir partidos para llevarla a efecto, a través de la fisura, producto de un encuentro (la expresión es que se articulan y separan las partes), o bien a partir de la horadación o perforación de un volumen sólido. El movimiento desplaza, o bien excava, traspasa.
He estado pensando en esto último, y me gustaría racionalizarlo, y optimizarlo. Es posible recurrir al encuentro de cuerpos, y también a plantear un contraste entre lo que es horadar (idea clásica de opacidad), y matizar los elementos disgregados (idea moderna de lo liviano), donde la protección solar actúe como cernidero.