Vladimir Brontis: 10/6/19 - 10/13/19

Monday, October 07, 2019

La arquitectura de Zaha Hadid


Zaha Hadid me trae el recuerdo de monografías y talleres con dibujos de planos coloridos, que parecen en declive, interpelados por un esfuerzo, o sesgo. Donde da la impresión de que se hubiera aplicado una perspectiva en el plano de planta. Es posible en estos dibujos vislumbrar la fuerte influencia del suprematismo en sus obras, que vistas bajo este antecedente semejan una pintura: a sus planimetrías no parece faltarles volumen, parecen vistas tridimensionales que se hubieran mezclado con otras caras, de modo que lo que finalmente logra, en sus proyectos arquitectónicos, me parece notable.
Imágenes poderosas, que son un primer paso para interesarse en conocer su obra más a fondo. Y procurar entender su mundo, que aparte de esta aguda subjetividad también tiene que ver con sus estudios de matemática.


Perspectiva en planta, y bocetos mezclados con planimetrías: obras pictóricas de Zaha Hadid.


Las raíces estéticas del deconstructivismo
El pensamiento de Jacques Derrida fundamenta el deconstructivismo arquitectónico, acentuadamente analítico, de disgregación de componentes, y que parece apuntar a una metodología. Podría considerarse, de todas formas, a pesar de esta disgregación, como una extensión más del interés por el formalismo radical. Una rama más del constructivismo. De hecho, algunos miembros del movimiento fueron también influidos por la experimentación formal y los desequilibrios geométricos que exploraron las vanguardias rusas.
En el constructivismo interesa la dramatización del esfuerzo, el estado donde los elementos están por caer. Donde la materia parece precaria, pero al mismo tiempo parece ser parte de una física. Y lo que se comunica es comprensión. Al haber comprensión se puede llegar a la raíz del movimiento.
Al seguir aceptando, de cierta forma, el deconstructivismo la funcionalidad, sitúa su fundamentación a mi juicio dentro de un ornato o estética del acto. Es ahí donde apuntaría mi crítica: uno vive una vida preocupado por estar mañana, preocupado por el hecho mismo de sobrevivir, no de su deconstrucción en sentido negativo, vale decir toda disgregación posible de componentes se situaría en una “primera vez”, en una primera visión, y no una negatividad o remedo de otra visión de mundo. Estamos interesados en la “primera vez”. De un “nuevo mundo”.
El tema de las canchas deportivas y las medidas estandarizadas parece revelador en la arquitectura de Zaha Hadid, por ejemplo. Todo aparece deconstruido, salvo la medida prefijada del deporte: las canchas. No se está siendo revolucionario en ese sentido: es más revolucionario el deporte, porque nos iguala. Y más revolucionario el modernismo, porque entrega la misma arquitectura sin ornatos en forma igualitaria, donde la preocupación social es la que da sentido y profundidad. Vale decir al final lleva a algo más “intelectual” que “estético”: acompaña los aspectos de la vida, de la sociedad.
Y vuelven así los estándares. El menospreciado pero persistente “Libro de Neufert”: lo necesitamos. Necesitamos un picaporte a la altura del brazo.
El excesivo dogmatismo funcional, sin embargo, es otro extremo, y otro peligro. El sin sentido, o la banalidad. El juntar y apilar “cajas” sin partido, sin sentido. Esa es la mala arquitectura.

“Ese que es como un caos”
Recuerdo a un arquitecto que estaba en su proyecto de título, y se interesó por el mío. En el fondo era un dibujante que estaba tratando de titularse, y vio una imagen de mi proyecto, e interesado por recibir ideas me pidió más información.
“Ese que es como un caos”, me decía, y precisamente esa apreciación no me gustó. No me gustó la frase. Porque me parecía que lo que estaba bien del proyecto (que ni siquiera era deconstructivo) era que tuviera sentido. Me pareció que lo veía negativamente, o que estaba jugando a la arquitectura. Que era no entender la generación geométrica. Todas las cosas tienen una generación geométrica y las cosas sin sentido aburren. Claro, fui cortés, pero me pregunté qué clase de arquitectos están saliendo de las universidades. Y bueno, intuirán que no me cae muy bien porque no me ayudó laboralmente en el momento en que lo había solicitado, además de referirse al esfuerzo de los demás con cierto desdén.


Un constructivismo complejo. El sesgo y la sinuosidad
Volviendo a Zaha Hadid lo que parece interesante es su raíz constructivista y no caótica, que podría insinuar un constructivismo más complejo.
Pinturas y coloridos dibujos, como el de la imagen superior. En su arquitectura, virtuosa, los trazos se convierten en líneas sinuosas, tangibles, planteadas con personalidad, donde realmente se disfrutan los detalles logrados.
Los trazos, por otra parte, abundan en materia crítica. No es forma vacía. En una de sus entrevistas, que son bastante interesantes de leer, Hadid habla de la “concentración”. Resulta luego un término interesante, según ella misma, como para recomendar “a los jóvenes que se interesen en la arquitectura”.


Vuelve ser claro asimismo en sus obras el tema de la impronta, de la arquitectura de autor, con sello. Y un sello natural, no arbitrario ni caprichoso, que aborda la complejidad de estas perspectivas sesgadas.
Así lo que otros llaman deformación yo lo llamaría complejidad. La disociación parece ser analítica, parece buscar una física y una ciencia, similar al constructivismo.

La influencia de Kazimir Malevich en sus diseños


Malevich en sus pinturas combina el dinamismo de los futuristas con las perspectivas fragmentadas de cubistas, como Picasso o Braque. Planos de colores se expanden rítmicamente, donde los elementos parecen estar relacionados en torno a ejes en movimiento. En Zaha Hadid se ve que este movimiento axial gira en sus líneas de fuga. Incorpora interesantes sinuosidades. Parece desarrollar estas ideas, y buscar su aplicación.

Un esbozo de biografía
http://www.milartgranada.com/zaha-hadid-la-arquitecta-matematica-futurista/
https://elcultural.com/Zaha-Hadid

Hija de un político de izquierda, aunque perteneciente a una clase social alta, más bien liberal, Zaha Hadid recibió educación en Bagdad, primero en una escuela de monjas católicas francesas, continuando sus estudios secundarios en Suiza y Gran Bretaña. Regresa a Oriente Medio para estudiar Matemáticas en la Universidad Americana de Beirut, entre 1968 y 1971. Después de aquello regresa a Londres, para estudiar en la prestigiosa Architectural Association, donde fue alumna de Rem Koolhaas y Elia Zenghelis, obteniendo el diploma en 1977.
Gran parte de sus primeros trabajos son obras de arte, dibujos y pinturas, de carácter conceptual, comenzando sus obras construidas a partir de 1993, con la estación de Bomberos de Vitra, en Alemania.


Del trazado a la obra construida: la Estación de Bomberos de Vitra, en Alemania, 1993 (arriba).


1998, MAXXI, Museo Nacional de las Artes del siglo XXI, Roma


2007, Abu Dhabi Performing Arts Centre (Centro de Artes Escénicas)


2012, Edificio Pierres Vives, Montpelier, Francia

En obras posteriores, se observa la sinuosidad, e interesantes horadaciones con formas orgánicas, inspiración para muchos arquitectos contemporáneos. El aporte de Zaha Hadid a la arquitectura así resulta notable, convirtiéndose en la primera mujer en recibir el premio Pritzker, en el año 2004, concebido como el galardón más importante de la disciplina.
Zaha Hadid fallece el 31 de marzo de 2016, a la edad de 65 años, a causa de un ataque cardíaco en un hospital de Miami, donde se trataba por una bronquitis. Su oficina de proyectos en la actualidad continúa, bajo la dirección del arquitecto Patrik Schumacher.


Arriba, una primera foto de la interpretación en papel de una de sus obras, en la línea que he seguido en los últimos posteos. Entre la representación, y la interpretación. En estos casos, de obras notables, procuro que pueda tener bastante representación, porque hace asumir un rigor, y de alguna forma es pedagógico… ¡hacer la maqueta! Puede ser revelador abordar el rigor de la medida y trabajar con eso. De todas formas el papel y la necesidad de hacerlo pop-up lleva necesariamente a la abstracción, y a buscar una comunicación más bien icónica. En este caso, una parte de la fachada.


Los proyectos de Zaha Hadid: un hito en la arquitectura contemporánea.


Zaha Hadid Architects, Pierres Vives, Francia, 2012, versión desplegable.