Naturalidad, naturaleza y arquitectura
En la ilustración (arriba): capilla de Nuestra Señora de Fátima (1958), Brasilia, Oscar Niemeyer.
Leí de alguien que Andrés Sabella escribía con gracia. Me pareció que se refería a lo natural que resultaba su expresión. A lo poco impuesto y fluido de su belleza.
Recordé, por contraparte, ese dibujo “recargado” que tienen algunos arquitectos, lleno de trabajo. ¿Bueno o malo? Por una parte, bueno, porque valoriza el oficio, sin embargo tiene mucho de imposición de voluntad, de “vencer” la naturaleza, en cierto sentido, de ganar con el esfuerzo. Hay artistas natos, y artistas de esfuerzo. Deportistas natos, y deportistas de esfuerzo.
Lo que pasa es que en arquitectura cuando aparece algo nuevo, cuando se mueve algo, es un solo golpe. Se nota un partido, se nota una decisión. Después, se desarrolla. Se sale del “afírmese, compadre”. Se elabora, completándose, corrigiéndose, generalmente en equipos de trabajo. Se desglosa, se diversifica. Así hay arquitectos naturales, y otros que comunican tensión. Un trazo decidido, y suelto, u otro que parece apoyarse en líneas auxiliares, medidas, oficio. Naturalidad que también puede referirse al momento histórico: tiempos de expresión, y tiempos de guardar. Tiempos de explosión creativa, y tiempos más conservadores. Aquí es donde se puede hacer mención a lo natural que nos parece Oscar Niemeyer, dentro de una época de transformaciones, impulsado tanto por su talento como por la época histórica, que fomentaba novedad, desafíos como la ciudad de Brasilia. O los tropiezos, dentro de una carrera de grandes obras, que han tenido Nouvel, o Calatrava, en ciertos proyectos tomados por la crítica como fallidos, en un tiempo actual mucho más individualista. Un tiempo que indica, y juzga mucho más. Y la narración no es referida a un grupo o movimiento, sino que se fija más en individuos. En carreras personales.
Arriba: croquis de la capilla de Nuestra Señora de Fátima (1958), Brasilia, Oscar Niemeyer, diseñada como un compromiso del arquitecto con la primera dama, para curar a su hija que sufría de tuberculosis, y cuyas formas, curvas y triangulares, hacen referencia a un sombrero de monjas.
Fluidez: “a mano libera”
Niemeyer nos gusta, porque aporta una forma de naturalidad, dentro de otra naturalidad: el verde exuberante que rodea sus volúmenes.
Su línea geométrica pero suelta, puede ser lo que llaman "a mano libera" o a pulso. Hace que una forma pura parezca libre, siendo que está llena de relaciones, y proporciones. Oscar Niemeyer nace en Río de Janeiro en 1907. Entra en la Escuela de Bellas Artes (Brasil), en 1929, donde se gradúa como ingeniero arquitecto en 1934. Como practicante, se incorpora al estudio del arquitecto Lucio Costa y Carlos Leão, que lo marcan en forma definitiva. Arriba: Museo de Arte Contemporáneo de Niterói, Río de Janeiro, Brasil (1991-1996).
En 1945, se une al Partido Comunista de Brasil. Niemeyer era niño en el tiempo de la Revolución Rusa de 1917, y tras la Segunda Guerra Mundial se convierte en joven idealista, y comunista entusiasta, lo que lo impulsaría en medios progresistas, pero a la vez lo perjudicaría en el tiempo de la dictadura brasileña. Por otra parte, visita la URSS, entrando en contacto con líderes de izquierda, convirtiéndose en amigo personal de varios de ellos.
Su arquitectura es pionera en explorar el hormigón armado, en sus posibilidades constructivas y plásticas. "No me atraen ni el ángulo recto, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre”. Así, favorecía formas libres, como curvas, y sinuosidades, que encontraba en la topografía de su país, el curso de los ríos, las olas del mar y la naturaleza. “De curvas está hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein", declaraba. Esta filosofía quedó registrada en sus memorias, y plasmada en sus obras icónicas. Diseñado al regreso de su exilio, en los noventa, el museo se concibe como una figura única radial, orgánica (“se abre como una flor”) y carismática, suspendida, de 50 metros de diámetro, sustentada en un apoyo central cilíndrico, de 9 metros de diámetro. El boceto original, del propio Niemeyer (abajo), incorpora dos esquemas menores en la base. El izquierdo ilustra el corte de la copa invertida, y el derecho detalla el recorrido circular en planta de la rampa de ingreso. Liderazgo obrero
Actualmente nos encontramos ante un fuerte empaquetamiento y ataque directo al liderazgo obrero, popular. El posicionamiento de la clase media acomodada estos últimos años ha resultado escandaloso: ningún Neruda, ningún hijo de obrero ha sido respaldado, en literatura por ejemplo. La literatura estas últimas décadas ha favorecido fuertemente a la clase privilegiada. Y los medios nos atosigan con premiaciones a favorecidos, en las distintas disciplinas.
Es cierto. Era más fácil ser izquierdista en el siglo XX, con una fuerte presencia intelectual, y con la Unión Soviética, políticamente. Tener un respaldo. La gente cobra más fuerza cuando hay un bloque.
He pensado luego en algo parecido a las “liebres” del atletismo. Los que marcan el ritmo, lo hacen más accesible. Tal vez necesitamos liebres, y ser liebres.
Sobre naturaleza
En Hegel la naturaleza es exterioridad, mientras que el espíritu es la superación de esa condición, una toma de conciencia. La naturaleza es ciega, inconsciente, fragmentada. Las plantas, en Hegel, incluso sin esta conciencia, modifican y remodelan su entorno, manteniéndose mediante una interacción activa con éste, adaptando el suelo a sus necesidades. La selección natural así no es un mecanismo puramente negativo, sino de relaciones, que ofrece espacio para la creatividad, la flexibilidad y la plasticidad. He pensado en esta última idea, que es crucial, y que marca los últimos años que vivimos. En otra visión, para Marx, la naturaleza es un ente dinámico, inseparable de la actividad humana, escenario de transformación. En sus “Manuscritos económico-filosóficos”, de 1844, sostiene que “la naturaleza es el cuerpo inorgánico del hombre”, señalando una dependencia, un intercambio vital para sobrevivir. Y, por otra, es un espacio de praxis: al interactuar, la humaniza y se produce a sí mismo como ser social, consciente. Es interesante su noción de selección natural, y su referencia a Darwin, que no rechaza pero considera incompleto. Un link con el tema, abajo:
https://es.wikipedia.org/wiki/Teoría_de_la_naturaleza_humana_(Karl_Marx)
Para Husserl, la naturaleza es un ámbito de la realidad constituido y dotado de sentido por la conciencia. La voluntad en este marco está ligada a la intencionalidad: es el dinamismo o esfuerzo activo de la conciencia (kinestesia) hacia los objetos y el mundo. Así una "voluntad apasionada" por el conocimiento riguroso, procura llegar a la esencia pura de los fenómenos, superando la actitud dogmática. Arriba: ejemplos de ilustración botánica, como arte y medio de análisis. Desde antes de la fotografía, existen exponentes destacados, como Georg Dionysius Ehret o Ernst Haeckel (primer dibujo). Entre ilustradores contemporáneos, puede mencionarse a Macoto Murayama (segundo dibujo), quien ilustra de forma digital, semejando un plano de ingeniería, como forma de expresión atrayente e innovadora. Más que ilustración “botánica” pienso luego que a un arquitecto le llama la atención la abstracción necesaria para dar a entender “arbusto, árbol”, en sus planos. Cómo hacerlo rápido, claro, y estético. Y, muy interesante, emparentarlo con su proyecto. Asimilar la representación, de lo cual hay muy buenos ejemplos. Tal vez toque este tema en un próximo texto. Por mientras, pruebo tipos de gráficas de vegetación a mano alzada, para aplicarlas en mis ilustraciones, tratando de aprender de formas orgánicas y claroscuros (arriba).
Naturaleza y voluntad: conclusiones
En medio de mis proyectos, y actividades como oficina, comencé a escribir este posteo sobre naturaleza en trozos de papel, espontáneamente, todavía sin definir si en nuestro cerebro significa “árbol, vegetación, lago” o significa “carácter”. Ir a la palabra, a lo primero, por eso la relacionaba a otras, como nacer. Y nacer se refiere a nuestros motivos, a nuestras iniciativas. Por otra parte, la relación del ser humano con la naturaleza, en arquitectura es fundamental, un tema presente a menudo.
Se desprende concebir luego la arquitectura como la manifestación tangible de un pensamiento. Que parte de las ideas se encarnan y potencian lo material. Y uno está refiriendo términos en forma espontánea, refleja, sin pensar mayormente en ellos, por eso tal vez es bueno volver y dar una vista, para que la voluntad tenga algo de ese conocimiento.
Mi idea es que nos encontramos ante una falsa selección natural, y un ánimo desesperado del poder por valorar y descartar en torno a ciertos parámetros, impuestos. Darwinismo sometido a ideología de ultra derecha. Así, bajo el sistema actual puede ser natural que las tribus indígenas de Brasil se vayan extinguiendo, siendo que para un ser humano debiera ser intrínsecamente aberrante. Una manipulación de lo que resulta natural.
Verde, azul y tierra: ejemplos de simbiosis
Al procurar ilustrar proyectos, he estado aplicando verde sobre verde, con capas de verdes distintos, en las plantas: plantas más oscuras, plantas más claras. Múltiples verdes, como mencionaba en el posteo anterior. Lo que tal vez me lleve a un posteo sobre ilustración vegetal, en una próxima oportunidad, y que anoto como al debe: dibujo de árboles, hojas, bosques. En la ilustración (arriba): Sala de Orquesta de Bahía, en Neojiba, Brasil (2023), de Leopold Banchini Architects, que procura mezclar elementos del brutalismo en armonía por contraste con el entorno, en el partido de un santuario musical, flotando sobre el suelo del bosque.
https://casacor.abril.com.br/es-ES/noticias/arquitetura/sala-orquestra-bahia-flutua-mata-atlantica
https://www.designboom.com/architecture/leopold-banchini-neojiba-rehearsal-hall-salvador-bahia-brazil-05-13-2025/ Esa es la idea detrás del volumen único propuesto, cuyo programa es ser la sala de ensayo de la Orquesta Juvenil de Bahía (Neojiba), en el corazón verde de Salvador: un bosque tropical del "Parque do Queimado". Arriba: en lugar de descansar directo en el suelo, la estructura se eleva sobre soportes, permitiendo la circulación de aire y luz, y también ofreciendo vistas del paisaje tropical, durante los ensayos. Desde la distancia, por otro lado, el techo aparece como extensión del bosque mismo, reforzando el papel del edificio no como monumento, sino como parte de un sistema ecológico más amplio. El diálogo con el entorno, por otro lado, también puede producirse por mimetismo. Entre proyectos recientes, “Thingvallavatn House”, de Krads Arquitectos, es una vivienda camuflada, Islandia (2020). Los cimientos de hormigón se encuentran en planos escalonados que siguen el movimiento del paisaje (croquis propio, arriba). De manera similar, la superficie del techo (con cubierta de hierba y musgo), se inclina por una parte hacia la colina y por otra parte va en línea con ella, como indica el corte inferior. Por contraste o mimetismo, así puede haber simbiosis o reciprocidad entre arquitectura y naturaleza, como estos últimos dos ejemplos, que he procurado dibujar como ejercicio en medio de mis ocupaciones.
https://mymodernmet.com/es/krads-thingvallavatn-house/
https://www.archdaily.cl/cl/959256/casa-de-vacaciones-en-thingvallavatn-krads?ad_medium=gallery
Pensado inicialmente como biografía de Niemeyer, terminé centrando el enfoque de este artículo en el tema de la naturalidad, tal vez por pensamientos coyunturales. Viendo noticias, leyendo artículos. Tal vez por el tiempo que vivimos. Tal vez porque estamos en medio de una oleada de derecha extrema, que es la antítesis de la naturalidad.
Pero también con una oposición local que es criticable, que permanentemente busca algo que “se parezca a ellos, se parezca a la derecha”. ¿Una especie de visado?.
Lo bueno sería no responder con lo mismo, con algo “bonito”, de utilería, o afectado, sino responder con la naturaleza de nuestras ideas. George Dionysius Ehret (1708-1770), ilustración de especies vegetales.
Procuraré volver en el próximo posteo al desarrollo de mis proyectos. Como ejercicio de voluntad, desde la idea fuerza a su estado actual de construcción. Trataré de recapitular, y organizar, a través de secuencias de gráfica, dibujo y fotografía. Desde los ejercicios más teóricos a lo más constructivo. Brazos arremangados. Seguir avanzando.

























































